«LA PASIÓN POR LOS PUNTOS Y LAS RAYAS»

NSaavPor: Ricardo Monterrey
Foto: Claudia Lianet González.

Existen hombres que por el solo hecho de dedicar el tiempo libre a entregar lo mejor de sí, merecen todo el respeto y la consideración de sus iguales…
Justo cuando el mes más corto del año nos hace marcas en el calendario, los que somos dados al arte de transmitir signos mediante la palabra por cualquiera de sus múltiples formas o vehículos de expresión, celebramos una jornada que merita reflexionar en el valor del acto de la comunicación en sentido general. Este momento se hace preciso para que las cantarinas voces de la conciencia nos conminen a saldar deudas con quienes, en algún momento, nos colgaran el peso del conocimiento y la voluntad en la mochila de la vida.
Hoy he querido hacer un aparte en el escaso tiempo que tengo, para refugiarme en ese pequeño santuario que todos los radioaficionados tenemos en casa, y que deviene en epicentro de nuestra veneración por explorar el mundo a través de las ondas Hercianas. Estas notas las dedicaré, con toda justeza, a uno de mis hermanos más queridos: mi profesor de radiotelegrafía y por demás un consagrado Morseano, Nelson Saavedra Rojas (CM6SQ).
No puedo hablar de homenajes porque a hombres, tan sencillamente valiosos, toda forma de adulación involuntaria les queda pequeña. Hablaré más bien de los abrazos, que son la verdadera muestra de cariño infinito que nos une a todos por igual en la comunión de los sentimientos y la alegría de los reencuentros.
Resulta que compartir unas horas con Saavedra es como sentirse frente a una montaña, y no me refiero a su estatura física -que de por sí es enorme-, sino a su dimensión humana. La transparencia de su diálogo provoca pensar que lejos del espacio que compartimos, el mundo es otro, por todo lo de noble y bueno que emana de él.
Para muchos es un desconocido, de hecho, pocos hemos tenido el privilegio de escuchar su voz cuando rastreamos las ondas de radio, a la caza de un par con quien conversar un poco. Pero si aguzamos el oído en busca de los rutilantes silbidos de una llave de telegrafía nos percatamos de que, más de uno, lo recuerdan con beneplácito.
Su historia comienza allá por la década de los ochenta del pasado siglo cuando, recién cumplido del servicio militar como radiotelegrafista, se incorpora a la vida laboral en la textilera de la ciudad de Santa Clara. Allí se convirtió en maestro tejedor laborando incansablemente hasta que, luego de algún tiempo, las circunstancias militares recabaron su presencia en una movilización para desarrollar una escuela de radio escuchas en las unidades del ejército central.
Nelson nos cuenta que en esa etapa tuvo la dicha de entrar en contacto con el mundo de los radioaficionados, siendo los colegas de Caibarién los primeros afortunados:
– Entre aquella tropa de locos que estábamos reunidos, había un grupo que todas las tardes se sentaban a hablar de cacharreo – que si armar un equipo, que si aumentar la potencia, que tal banda de radio – y aquello me interesaba porque de las conversaciones de los demás, aquella era al menos más interesante…así conocí a Daniel González (CO6DD) y a Gustavo Reguera (CM6XX)… ellos fueron los primeros culpables de que hoy yo esté aquí.
Luego de terminada esta ruptura con la cotidianidad conoce a quien sería su esposa y marcha a vivir al cercano municipio de Placetas, donde comienza a laborar en la fábrica de guantes. En esta ciudad encuentra a Elio Fidel Hernández (CO6HC), quien por entonces era el presidente del Club de Radioaficionados-CO9GHH-. De este encuentro recuerda:
– Elio ya me conocía del ejército, fue a visitarme un día al trabajo y me dijo que estaban necesitando a alguien que impartiera un curso de telegrafía para los radioaficionados y yo accedí. Luego me llamó Ramón Barrera (CO6RQ) y me dijo – yo te voy a construir un transmisor para que tengas la licencia y puedas salir- fue una época hermosa, de mucho trabajo, sobre todo, pero hermosa…tenía que transmitir con aquel equipo y luego batir la señal con un radio VF para escuchar, pero era increíble, se me pasaban las horas en aquello…
En el año 1990 obtiene su licencia como operador y se muda para Caibarién. Se reencuentra con sus antiguos amigos entre ellos Daniel González Casas quien le facilita un SEG15, equipo de construcción alemana con 15Watts de salida en alta. Con este radiotrasmisor explora la banda de los 30Mts en la modalidad de QRP y comenzaron a llover los contactos: Suecia, Noruega, Holanda, Japón, Estados Unidos…Todos y cuantos recónditos lugares del mundo, hasta donde le fuera posible transmitir su señal, encuentra una página bien guardada en su historia como DXista consagrado.
A este hombre sencillo y magnífico la vanidad no le toca. Si de algo se precia es de que la vida le permitiera ser culpable de infundir, en las jóvenes generaciones de Radioaficionados, el amor por los sonidos ordenados y dispares que codifican el lenguaje común: a través del universalmente conocido código que Samuel Morse ideara en el siglo XIX.
El tiempo ha pasado y, aunque la vida le ha tratado duramente, aún está listo para seguir adelante. Por eso, el reunirnos en su casa con motivo de celebrar con él la jornada del comunicador, nos impone a todos el reto de traerlo de vuelta y: – así será – nos confirma Saavedra – siempre que me quede tiempo quiero dedicarlo a compartir con todos, el vicio de la radio y la pasión por los Puntos y las Rayas… Yo he sido un privilegiado porque siempre he tenido personas que han hecho hasta lo imposible para que continúe en la radioafición, porque no me rinda y tengo que ser recíproco con ellos y al menos provocar que otros me sigan…
Pudiera dedicar unas palabras de elogio sincero para este gran hombre, pero como dije en los inicios: los adornos le son innecesarios. Siento que aún no he pagado mi deuda con él, mas el tenerlo con nosotros ya me pone en el compromiso de volver, humildemente, a sentarme como aprendiz ante la virtud de su empeño. Porque hay hombres que engrandecen la vida regando las semillas del futuro y de su cosecha somos parte.

1 comentario

    • Roberto el 20 marzo, 2016 a las 8:48 am
    • Responder

    Gracias a uno de nuestros principales profes de los puntos y las rayas por cada espacio de tiempo que dedica a que seamos mejores radioaficionados.
    Muy contentos con que siempre te mantengas junto a nosotros.

    Roberto
    CL6RK

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